viernes, 11 de junio de 2021

 

Africanus, el hijo del cónsul

He terminado de leer la novela titulada “Africanus, el hijo del cónsul” del autor Santiago Posteguillo. La novela narra cómo el senador Publio Cornelio Escipión camina por el foro romano y se encuentra con su hermano Cneo. Van a asistir a una obra de teatro. Se abrazan saludándose y conversan. Por otro lado de la ciudad, Tito Macio era un joven de veinte años, huérfano, llegado a Roma desde Sársina, región que había caído bajo el dominio romano unos años antes. Una compañía de teatro lo contrató para que escogiera la ropa de los actores y la tuviera lista en cada actuación. Un anciano que trabajaba allí, traduciendo obras de teatro griego al latín, lo tomó a su cargo. Le enseñó a leer latín y griego. Se llamaba Praxíteles, pero luego murió. Rufo, el amo de la compañía le preguntó a Tito si podía traducir él solo las obras de teatro. Tito le dijo que no. Siguió preparando todo para la actuación de esa tarde.

Mientras tanto, Amílcar, dirigía su ejército cartaginés para conquistar Hispania, pero no tenía barcos. Iba siempre con su hijo Aníbal, de trece años. Cartago tenía prohibido reconstruir su flota. Consiguió barcos de pesca y construyó barcas y barcazas de transporte. Un elefante al verse en medio del océano se asustó y hundió su barcaza. Luego de tres días, y con mucho esfuerzo, Amílcar logró mover su ejército cartaginés, sin que Roma sospechase. Avanzó varios kilómetros hacia el interior. Escondió las barcas tras las dunas de una playa.

Mientras tanto, en el teatro, Publico estaba atento a la representación teatral. Había ruido de afuera, una compañía de saltibanquis anunciaba lucha de gladiadores. En eso vino un esclavo de casa de los Escipiones, diciendo: ¡Amos! ¡Ha llegado el momento! Vengan a casa. ¡Rápido!”. Publico y Cneo le siguieron y al llegar, oyeron el llanto de un niño. Publio dijo: “Se llamará Publio Cornelio Escipión, igual que yo y un día me sustituirá como pater familias de esta casa”. Hubo festín en la casa. Vinieron clientes y amigos. Se bebió y comió hasta medianoche. Luego, se fueron los invitados. De madrugada, se acercaron tres hombres a la puerta de la casa, uno llevaba un hacha afilada, otro una enorme maza y el otro una escoba. Golpearon la puerta, pero nadie les abrió.

Pasados dos años, en 233 A.C., hay procesión de senadores en Roma para celebrar el triunfo del cónsul Quinto Fabio Máximo, vencedor contra las tribus del norte de la Península Itálica. Fabio Máximo, mientras todos celebran, piensa en una estrategia para dominar el Senado. Había tardado cuarenta y ocho años en llegar a ser cónsul y era un cargo que le gustaba demasiado.

Año 228 A.C., Tito decide renunciar a su trabajo y convertirse en comerciante de telas. Como conocía a los comerciantes que vendían telas y ropas para los actores, eligió ese rubro. Su jefe, Rufo, le dice que se marche y no regrese más. Ese año, en Hispania (España), Amílcar lucha contra los hispanos que tienen carros con troncos de madera, tirados por bueyes. Los hispanos les prenden fuego a los troncos y los bueyes corren con el fuego tras ellos, sobre los hombres de Amílcar. Matan a Amílcar, pero su hijo, Aníbal, se lanza a luchar vigorosamente. Muchos de sus hombres le siguen. Vienen atrás sus elefantes cartaginenses. Aníbal se acerca al cadáver de su padre y lanza un grito muy fuerte.

En Roma, el profesor Tíndaro enseña a Publio y Lucio, los hijos de Publio, sobre las artes de la Guerra. Luego, Publio habla con su padre sobre cómo defenderse y atacar un ejército con elefantes, porque de eso ha tratado la clase. Su padre le cuenta sobre una batalla de romanos en que vencieron a los elefantes cavando fosos. Los romanos retrocedieron y se metieron a los fosos. Los elefantes avanzaban y una lluvia de flecha les caía encima. Los soldados en las fosas lanzaban jabalinas a los elefantes. Pero en general, le dice, mejor es abandonar cuando hay elefantes. Retirarse, para atacar más adelante.

El año 227 A.C., en Hispania, Asdrúbal despidió a Aníbal, su hermano, en la costa. Le dice que cuando termine su formación en Cártago, regrese allí. Están construyendo un puerto en esa zona para enviar riquezas de esa zona y traer víveres por barco. Hacen luego, sacrificio de una decena de bueyes a sus dioses. Fundan la ciudad de Qart Hadasht.

En Roma, Tito Macio, dirigía su tienda. Ahora la novedad era la seda. Había otro comerciante, Blasso, que sugería en voz alta que importaran por mar la seda. Podrían triplicar el beneficio. Dos comerciantes lo escuchan y preguntan qué hacer con los piratas. Este contesta que ya es frecuente los mercantes vayan en grupos escoltados por barcos trirremes y quinquerremes romanos. Tito Macio y los dos comerciantes invitan a Blasso a comer y tomar vino en una taberna. Quieren saber más, especialmente Tito.

El año 223 A.C., en Roma, un colega va donde Tito y le cuenta el barco que traía sus telas se ha hundido, cerca de Grecia. Lo han perdido todo. Entre varios comerciantes, habían comprado el barco y traían su mercancía. Tito piensa que tendrá que sobrevivir como sea.

El año 221 A.C., en Roma, el joven Publio cumple catorce años y pasa un  rito que lo convierte en mayor. El con su hermano, son adiestrados en la lucha con su tío Cneo. Pelean con espadas de madera. Pero luego, Cneo les enseña un movimiento de espada, con espada de metal, para indicar al ejército que la lucha es de vida o muerte. Lucio capta el movimiento y aprende a dominarlo.

En Qart Hadasht, un esclavo ingresa al palacio de Asdrúbal. Se oculta bien y logra entrar a su habitación. Asdrúbal había tenido tiempo antes una cacería de un lince. Logró matarlo, pero un mercenario galo se atribuía la matanza del lince. Asdrúbal le clavó su espada al mercenario galo en el corazón. El esclavo del mercenario galo le miró con odio, pero se quedó callado. Asdrúbal se duerme pensando en esto. De pronto se despierta, siente un líquido en su garganta y ve al esclavo galo encima de él. Trata de gritar, pero se da cuenta el esclavo galo le ha cortado la garganta con un afilado cuchillo. El esclavo galo huye pero es descubierto. Un soldado lo iba a matar con su espada, pero Aníbal le grita: “¡Quieto soldado! Esa muerte es muy digna para alguien que ha matado a su general.” Entonces se lo llevan al sótano, lo torturan toda la noche y muere. Designan por unanimidad como nuevo general a Aníbal por ser el más valiente.

Tito decidió humillarse y pedirle trabajo a su ex jefe Rufo. Pero Rufo ya sabía que su barco de mercancías se había hundido. Lo rechaza y lo empuja, Tito cae sobre barro y se mancha la túnica. Se marcha a su casa.

Una noche, en Roma, Publio y su hermano Lucio, se levantan y van a esconderse en una sombras del patio de su casa. Al poco rato, un esclavo hizo entrar una joven. La desvistió y empezaron a tener sexo. En eso, apareció el padre de Publio con lámparas de aceite y dos esclavos de confianza. Mandó botar a la chica y meter a la cocina al esclavo. Luego ordenó salir a sus hijos del escondite. Les dijo no debían permitir dejar entrar a ningún extraño a la casa. Los mandó acostar. Al día siguiente, su tío Cneo los entrenó y luego les dijo se alimentaran bien. Se llevó a Publio hijo a otro lugar de la ciudad. Lo llevó a un prostíbulo caro. Allí Publio tuvo sexo con una chica desconocida. Estuvo hora y media allí. Luego, su tío Cneo, lo llevó a una taberna donde servían un vino magnífico. En la noche Publio hijo vomitó. Al día siguiente tenía resaca y también su tío, al cual su mamá le llamaba la atención. Vino su papá a calmar los ánimos.

En Hispania, el año 220 A.C., Aníbal ha conquistado varios pueblos hispanos pero otros no se rinden. Los hispanos han formado un ejército de cien mil guerreros. Los hombres de Aníbal encienden fogatas en su campamento durante la noche. Aníbal manda buscar un lugar estrecho del río, un vado por donde cruzar. Lo hallan, pero está lejos de los hispanos. En la noche, Aníbal y sus hombres cruzan por allí. Al día siguiente, Aníbal está al otro lado del río frente a los hispanos. Los hispanos cruzan el río para luchar pero el agua les llega a los hombros y los caballos tienen dificultad para cruzar. Aníbal ordena disparar flechas y caen muchos hispanos. Luego, los cartagineses cruzan con elefantes que aplastan a los hispanos, mientras les disparan más flechas. Triunfa Aníbal y sus hombres están dispuestos a seguirlo hasta el fin del mundo.

En el Senado Romano, todos discuten sobre los ataques de Aníbal en Hispania. Fabio Máximo dice que las tropas romanas están cansadas por luchar contra los galos. Una guerra contra Cártago no será sencilla. Pide enviar emisarios a parlamentar con Aníbal. Era su plan para que Aníbal avanzara y mandaran a luchar a los Escipiones y Emilio-Paulos contra él. Morirían ellos y Fabio retendría el poder.

El año 219 A.C., en Sagunto, Aníbal asedia esta ciudad. Han traído los escorpiones, unas máquinas que lanzan piedras y rocas a distancia. Llegan emisarios romanos, pero manda que se marchen. No quiere hablar con ellos. Los de Sagunto, usan una máquina la falárica, que lanza jabalinas con y sin fuego. La utilizan. Una jabalina le cae a Aníbal por el costado de su pierna. Ordena a Maharbal que se haga cargo del ataque. “No paréis en todo el día”, le dice. Se sacó la jabalina y la lanzó al suelo. Luego se desmayó.

En Roma, Tito pasa hambre. Se para en la calle para hacer peticiones a los senadores. Dos guardias del senador Fabio Máximo lo botan a patadas del camino.

En Sagunto, Aníbal habla con Maharbal y éste manda cortar árboles. Construyen andamios de madera de varios pisos, pero en la base tienen ruedas. Alcanzaba los treinta metros de altura y tenía tres pisos, con catapultas en cada uno. Dichas torres son arrastradas por elefantes y avanzan hacia Sagunto.

En Roma, Publio Escipión, Cneo, los hijos y Pomponia, conversan sobre lo dicho por Fabio. Publio se da cuenta habrá guerra. Le pide a Cneo entrene a sus dos hijos mañana y tarde en el combate.

En Sagunto, Aníbal derrumba un muro y entra en la ciudad, sus soldados les ha prometido el tesoro de Sagunto se repartirá entre ellos. Vence Aníbal.

En Roma, Cneo entrena a sus dos sobrinos. Publio logra botarlo del caballo. Regresan a su casa y Cneo le cuenta a su hermano eso. Le dice: “Será un gran soldado. Solo espero vivir lo suficiente para verlo.”

La delegación de senadores romanos que ha ido a Cártago, liderada por Fabio Máximo, conversa con los senadores de Cártago. Ellos le dicen Sagunto les pertenece a Cártago. Entonces Fabio Máximo les declara la guerra. Aceptan los senadores de Cártago.

El año 218 A.C., en Roma, Publio Cornelio Escipión, recién elegido cónsul de Roma marcha a la guerra con su hijo mayor.

En Qart Hadasht, le llega un mensaje a Aníbal en una tablilla. Dice que Roma ha declarado la guerra a Cártago. Envió mensajes a los galos para que les dejaran pasar rumbo a Italia. Un jefe galo va personalmente y le dice no se meterán, si Aníbal los respeta. Aníbal lo lleva arriba de su edificio y le hace ver su ejército, que es inmenso. Noventa mil soldados, doce mil jinetes y cincuenta y ocho elefantes.

En Roma, Tito se alista en el ejército como soldado. Le adelantan algo de su paga y puede alimentarse bien.

El cónsul, Publio Cornelio Escipión, cambia la orden y dice: “!Rumbo a Massilia, y rápido!”. Explica luego que Aníbal ya no está en Hispania. Ha cruzado los Pirineos y avanza por el sur de la Galia. “Vamos a Massilia para ascender por el curso del Ródano e interceptarle ante de que llegue a la península itálica.” Y van allá pero encuentran que Aníbal cruzó el río Ebro y se dirigió a los Pirineos. Se dirige al norte de Roma.

En Agosto de 218 A.C., junto al río Ródano, Aníbal le ordenó a Maharbal ir al sur, al encuentro con los romanos, entras en combate y retrocedes. No quiero una victoria. Aníbal estaba en territorio galo, los volcos le hacían la guerra. Aníbal ordena cruzar el río a sus hombres, cuando ve señales de humo a lo lejos. Aníbal había enviado días antes a parte de sus hombres por otra ruta. Los volcos se burlan de los cartaginenses que cruzan el río. De pronto escuchan caballería detrás de ellos. Por ambos lados del río son atacados los volcos. Son destruídos. Llegan luego Maharbal y sus hombres. Aníbal hace cruzar el río Ródano a sus hombres y a los elefantes.

El cónsulo Publico Cornelio Escipión es informado que el ejército de Aníbal huyó. También le informaron que Aníbal enfrentó un ejército galo y los venció. Luego, ha cruzado el río y se ha marchado. Publio le explica a Cneo que Aníbal se dirige hacia el norte. Luego, le explica la estrategia que ellos seguirán.

En Roma, en septiembre de 218 A.C., Publio hijo revisa la biblioteca paterna. Llegan en eso un mensajero legionario. Su padre le envía una tablilla donde le dice marche a Placentia, antes de la llegada del invierno.

A finales de septiembre de 218 A.C., Quinto Fabio Máximo habla con su hijo y personas de confianza. Les dice que Aníbal cruzará Los Alpes y les ganará a los romanos. Toda la ciudad de Roma tendrá miedo, entonces él y ellos, tomarán el control y harán la guerra.

En Sicilia, en octubre de 218 A.C., Tito se hace amigo de otro soldado, Druso. Le mandan hacer vigilia en el primer turno de la noche a Tito. Recibe su tablilla y al terminar su turno, la entrega. Pero se despierta tarde y le dan un palo y una piedra. El vigía del segundo turno no entregó su tablilla. Lo condenan por traición. Todos los que despertaron tarde deben tirarle una piedra y tirarle un palazo. Todos cumplen, pero Tito cierra los ojos y lanza la piedra pero no lo apalea. Le dan veinte latigazos a Tito por no haberle pegado al otro. Y al otro, al segundo vigía, le golpean la cabeza hasta matarlo. Tito va a tomar desayuno pero ya se acabó. Todos se cambian de ropa. Harán marchas forzadas. Su amigo Druso le da una vasija de barro con gachas de trigo. Tito se las come rápido.

En los Alpes, Aníbal sigue avanzando. Hay tribus que les tiran rocas desde lo alto. Aníbal manda algunos soldados subir a lo alto. Allí pelean con los de las tribus y los matan. Caen al precipicio cadáveres de los de las tribus. Sigue Aníbal avanzando con sus hombres y elefantes. Encuentran una pared inmensa de hielo con piedras. Aníbal les grita palabras de ánimo a sus hombres. Ellos le contestan gritando y se raja parte de la pared. Aníbal ordena usar picas y espadas y cavar un túnel para pasar al otro lado.

En noviembre de 218 A.C., Cayo Lelio, un decurión romano es llamado por el cónsul Publio Escipión. Este le dice pondrá a su hijo como jefe de su legión para que aprenda a mandar hombres. Le pide que sea su segundo y que con sus hombres cuide la vida de su hijo.

Su hijo Publio llega y saluda a su padre, el cónsul. Luego conoce a Lelio. Al día siguiente, ven a la gente de Aníbal levantando polvo con su paso a lo lejos. Llega Aníbal y con su caballería ordena atacar la infantería. Esa es la Batalla de Tesino. El cónsul también lucha. Ha puesto a sus hijos y a sus hombres en la retaguardia. El cónsul está luchando pero Aníbal y sus hombres van ganando y ya quedan pocos hombres alrededor del cónsul. Publio, hijo, ordena a sus hombres atacar a ese grupo de cartagineses y salvar la vida a su padre, el cónsul. Se lanzan a luchar con su caballo y lo siguen. Salva a su padre y luego huyen. Los romanos cabalgan sobre el puente, el cónsul le dice a su hijo que luego de atravesar el puente sobre el río, lo derrumben, cortando las gruesas cuerdas que lo sostienen. Publio y Lelio ayudaban cortando. Logran tumbar el puente y mueren muchos cartagineses que lo estaban cruzando. Más tarde, su padre, el cónsul, le da a Publio parte del libro Etica a Nicómaco, que enseña quién es tu amigo y quién es tu enemigo. Le pide que lo lea. Luego, Publio hijo se va.

Al día siguiente, el cónsul Sempronio Longo, dirige una lucha contra cartagineses y gana muy fácil. Regresan victoriosos. Lelio y Publio sospechan es una trampa. Aníbal, ordena que, de noche su hermano vaya con su gente a esconderse en el bosque. Cuando luchan al día siguiente, empujarán a la caballería romana hacia ese bosque, donde sus hombres les vencerán.

En diciembre de 218 A.C., Tito Macio se levantó lleno de frío. Salieron a luchar. Era la Batalla de Trebia. Luchan los romanos pero el plan de Aníbal da resultado y vencen los cartaginenses. Huyen los romanos a dos ciudades bajo mando romano y a su campamento.

En Hispania, llega Cneo Cornelio Escipión y ataca a los cartagineses, que proveían alimento para el ejército de Aníbal. Mataron ocho mil cartaginenses y ganaron.

En enero de 217 A.C., en Roma, Publio Cornelio Escipión, padre y su hijo Publio, fueron a visitar al ex cónsul Lucio Emilio Paulo. Este los recibe contento y les presenta a su hija Emilia. Invita a que paseen y conversen por el jardín los jóvenes, mientras los mayores tratan asuntos de Estado. A Publio hijo, le gusta la chica. Cuando se retiran, le pide permiso para entrar a su casa él solo en otras oportunidades. Quiere visitar a su hija. Luego se van.

En febrero de 217 A.C., entre Liguria y Etruria, Aníbal escoge la ruta más corta para avanzar, es por aguas pantanosas. Caminan por esa ruta, pero le entra picor en los ojos a Aníbal y llama a los médicos. Estos lo examinan, y le dicen debe salir de la ruta del pantano con un máximo de tres días. Lo suben a un elefante a Aníbal y le preparan un empaste de barro con manzanilla. Salen de los pantanos en tres días y Aníbal da órdenes a Maharbal que conquiste las ciudades de Florentia y Biturgia, para aprovisionarse de alimentos. En el ejército romano, Cayo Flaminio se entera de la caída de dichas ciudades. Pensó en atacar, pero se dio cuenta que podía ser una trampa y esperó al ejército de Servilio.

En Etruria, al final de la primavera del 217 A.C., Aníbal le dice a Maharbal que Flaminio saldrá de su escondrijo. Corre la voz que vamos hacia Roma, los romanos también tienen oídos entre los nuestros. Todos esos galos que nos acompañan. No sé si son de fiar. Y Flaminio ordena atacar a Aníbal en Trasimeno. Y luchan mejor los cartaginenses y ganan. Tito y Druso luchan, pero muere Druso.

En Roma, en mayor de 217 A.C., Emilia recibe una carta de Publio. Le cuenta que Trasimeno ha sido un desastre. Más de quince mil hombres han muerto, y cuatro mil están presos por los cartaginenses. Le dice él está con la gente de Cneo Servilio. Extraña sus paseos por el jardín con ella.

Tito regresa solo a Roma caminando. Se vendó como pudo su herida en la espalda. Entró en una taberna y pidió, gachas de trigo y un vaso de vino. Pagó y pensó en cómo subsistir.

En la desembocadura del Ebro, verano del 217 A.C., Cneo da órdenes de remar a sus hombres de su quinquerreme capitana. Sorprende a los cartaginenses, los rodea por el mar y los vence. Cneo está feliz. Asdrúbal, hermano de Aníbal, había perdido veinticinco naves. Jura por Baal, su dios, que destruirá a los romanos.

En Roma, en el verano de 217 A.C., han elegido los senadores como dictador a Fabio Máximo. Sacrifican un buey blanco. Fabio Máximo dice sus oraciones a favor de Roma y luego que se calla, otro hombre golpea la cabeza del buey con una maza, hasta que muere y le cortan la cabeza. La sangre manó por montones.

En Roma, en 217 A.C., a las 4 de la mañana, Tito Mancio sale de su pequeña habitación que alquila y se va a trabajar a una panadería. Empieza a mover la piedra del molino y sigue empujando. Con la luz del sol, el molinero le trae agua y gachas de trigo, que Tito devora en minutos. Sigue así hasta el mediodía que le traen fruta por media hora. Luego, sigue trabajando hasta que cae el sol. Entonces regresa a su vivienda. Así pasó un año entero.

En Casilinium, en la Italia Central, el año 217 A.C., Aníbal había ordenado a los guías que los dirigiesen hacia Casino, pero estos se confundieron y los llevaron a Casilinium. Era un camino con montañas escarpadas. Por su error, Aníbal manda crucificar a los guías. Luego, pregunta por los víveres. Tienen bastante trigo para el invierno y dos mil cabezas de ganado. Los romanos están en mejor posición en la zona. Aníbal manda su ganado con leña en sus cuernos con fuego encendido. El ganado corre desesperado hacia los romanos y atrás del ganado, están los soldados de Aníbal. Hay muchos muertos, pero al amanecer, Fabio encuentra que ha desaparecido el ejército cartaginés. Han aprovechado para huir y esconderse.

En Italia central, año 217 A.C., Aníbal escapa de las montañas y ordena que van a atacar villas y granjas pero respetarán las de Fabio Máximo. Así, en Roma, pensarán que Fabio Máximo tiene un pacto con él, lo destituirán. Luego, pondrán a Minucio Rufo, que les dará batalla y lo matarán como a Flaminio.

Fabio Máximo se entera de lo que hace Aníbal con sus hombres y lo que hablan en Roma de él. Entonces envía a su hijo Quinto a vender esas tierras y cobrar el dinero. Así, tendrán dinero para comprarle legionarios a Aníbal.

En Tarraco, Cneo ve a su hermano Publio bajar del barco. Se abrazaron. Y Publio le cuenta cómo le salvó la vida su hijo. Le muestra su cicatriz en el muslo, Le cuenta su hijo está enamorado de la hija de Emilio Paulo. Se llama Emilia. Cneo le muestra mapas que ha mandado hacer de la región.

En el norte de Apulia, otoño de 217 A.C., Fabio Máximo recibe una tablilla donde le informan el Senado ha puesto a Rufo Minucio como cónsul, igual en el mando que Fabio. Cuando viene Minucio a llevarse las cuatro legiones, Fabio le dice se lleve la mitad que es lo que le corresponde.

Aníbal esconde cinco mil guerreros en una colina. Luego hace alarde que desean luchar. Minuciio lo enfrenta y los cartaginenses lo llevan hasta la colina. Allí, salen cartaginenses de todo lado, y matan miles de romanos. Pero vienen los hombres de Fabio Máximo y atacan. Aníbal les dice a sus hombres que estaban preparados para atacar dos legiones, no cuatro. Aníbal y sus hombres huyen.

En Cannae, verano de 216 A.C., Aníbal lucha contra Varrón y contra Emilio Paulo. Aníbal los derrota a ambos. Publio y Lelio huyen con otros legionarios. Juntan todos los hombres que tienen y llegan a diez mil hombres, dos legiones. Los veinticinco tribunos conversan qué hacer. Metelo dice hay que huir. Publio dice, hay que reponer fuerzas y luchar. Le dan el mando sobre todos a Publio.

En Roma, en agosto de 216 A.C., Fabio Máximo habla a los senadores que la gente se quede en sus casas. Tienen dos legiones para cuidar la ciudad.

En Apulia, en agosto de 216 A.C., Aníbal anuncia que irán al sur. Luego, buscarán un puerto y regresarán a Cártago. Maharbal le dice gritando que eso es un sinsentido. Pueden conquistar Roma. Aníbal le pregunta a Maharbal, luego de hacer salir a todos, ¿tenemos catapultas? No, le responde Maharbal. ¿tenemos escorpiones? No, no tenemos. ¿Tenemos una torre de asedio? No tenemos. ¿Puede saberse cuánto tardaríamos en construir todo eso? ¿Una semana, un mes? En Roma tienen dentro dos legiones que no han peleado. Aníbal le dice venderán los esclavos y comprarán barcos. Maharbal se va. Aníbal le dice a su hermano Magón que vaya a las ciudades brutias, en el extremo sur de la península. Varias ciudades se les unirán. Luego que vaya a Cártago y pida apoyo del Senado. Regresará con más tropas.

Mientras tanto en Roma, a finales del verano del 216 A.C., Publio va a casa de Emilio Paulo para dar la noticia de su muerte. Emilia grita y llora, golpea a Publio. Publio la carga y la lleva a su habitación.

En el Senado Romano se vota si pagar o no por los legionarios prisioneros y deciden no pagar. Fabio Máximo les dice que Aníbal no tiene dinero y si le pagan, podrá armarse y tendrán un enemigo más poderoso.

Aníbal dice si Roma no paga, que separen 300 prisioneros senadores o de la nobleza y al resto los hagan pelear.

En octubre de 216 A.C., Publio va a casa de los Emilio Paulos y conversa con Emilia. Le dice entre las últimas palabras de su padre estaba sacar la tablilla del fondo del arcón que tenía guardado. Allí dice que si Publio quiere casarse con Emilia, tienen su bendición.

En Roma, en el invierno de 216 A.C., Tito seguía trabajando moliendo harina, pero recordó una obra de Praxíteles, el griego que le enseño a leer en latín y griego. La tenía en la memoria. Compra papiro y tinta, y la empieza a escribir en latín. En griego fue escrita por Demófilo. Pero no se decide qué título ponerle.

En el Palacio Real de Pella, Macedonia, en 215 A.C., Filipo V de Macedonia recibió enviados de Aníbal que le proponían su adhesión a la lucha contra Roma. Pueden barrer a los romanos y recuperar su salida al Adriático. Filipo acepta.

En Roma, en abril de 215 A.C.,  Publio se casa con Emilia. Celebran la boda las dos familias, los Emilio Paulos, y los Escipiones. En el banquete se habla de la guerra. Cuentan que se intentó matar a Aníbal pero fallaron. También que el hermano de Aníbal ha pedido refuerzos en Cártago.

En otro lugar de Roma, Tito Macio concluye su obra, le llama la Asinaria. Salió de noche a presentar su obra a Rufo, su ex jefe. Pero unos hijos de patricios que estaban borrachos lo vieron caminando. Vieron su ropa de harapos. Le pegaron y le quitaron sus papiros. Regresó con heridas a su habitación. Solo consiguió salvar el papiro con su nombre: Tito Macio Plauto.

En Roma, Catón habla con su mentor, Fabio Máximo. Este le muestra un papiro con datos de la victoria de Alejandro Magno en la India, escrita por Megástenes. Y le dice las ideas que trae: “tu mejor amigo es el vecino de tu enemigo”. Le explica que Roma puede aliarse con las ciudades griegas de la liga Etolia.

En Numidia, al norte de Africa, el año 213 A.C., Mario Juventio Thala, centurión romano es enviado a ofrecer a Sífax, una alianza con Roma. El pueblo de Sífax ha peleado en Cártago. Los romanos ofrecen adiestrar en las artes de la guerra a los guerreros de Sífax. Sífax acepta.

En Roma, en primavera de 213 A.C., Tito se sorprendió de estar vivo. Las heridas habían cicatrizado bajo las vendas sucias. Siguió trabajando en el molino, pero compró más papiro y tinta. En seis meses había reescrito su obra. Un día, de día, fue a buscar a Rufo. Pero le informaron que había muerto. La compañía teatral la manejaba un tal Cayo Servilio Casca. Le indicaron la casa. Tocó y salió un esclavo. Le dice tiene una obra de teatro que ha escrito. Le da los papiros. Espera dos horas y lo hacen pasar. Casca le pregunta si su obra es una tragedia o qué. Es una comedia, le explica Tito. Entonces, Casca la empieza a leer. Demora una hora y se ríe. Le agrada la obra.

En Roma, en febrero de 212 A.C., nombran edil a Publico Cornelio Escipión. Como edil de Roma, obsequia aceite a todos los ciudadanos. Este les servirá para cocinar o alumbrarse. Van a un acto religioso con su esposa, para atraer fertilidad a ella. Luego, regresa a su casa y le llegan varios problemas  ediles a los que da solución. Llega Casca con obras de teatro. Publio le acepta dos tragedias y dos comedias, una de ellas es la de Plauto. Casca se  va y piensa encargarle a Tito Macio que escriba otra comedia.

En Tarento, Aníbal ha creado un plan para hacerla caer. Tarento tiene muros altos y es muy difícil entrar. Pero Aníbal había sobornado a un tarentino que salía a cazar jabalíes al bosque. Esa noche, el tarentino sale y al regresar dice tener cuatro jabalíes muertos y uno será para los guardias. Le abren la puerta de la ciudad. Y entran Aníbal con todos sus hombres, toman la ciudad. Pero dentro de la ciudad hay una fortaleza más pequeña donde están escondidos los romanos.

En Roma, en diciembre de 212 A.C., nace la hija de Publio. La llama Cornelia, y está muy contento.

El 22 de diciembre de 212 A.C., Tito Macio Plauto estrena su obra en el teatro. Está nervioso. Un actor no sale a escena por estar borracho. Tito se pone una peluca y sale a actuar. Publio y Emilia han asistido al teatro. La obra es un éxito total. Al final el público aplaude fuerte. Es un lleno total el teatro. Al final todos gritan: Plauto, Plauto, Plauto.

En Tarento, le avisa a Aníbal que Capua está a punto de rendirse a los romanos que la asedian. Capua se había pasado al lado cartaginés y los romanos querían conquistarla de nuevo. Aníbal dice ellos les enviarán víveres y agua. Que no se rindan.

En Roma, enero de 211 A.C., llega un centurión como mensajero a casa de los Escipión. Se llama Marcio Juvencio Tala. Cuenta que han muerto los cónsules Publico Cornelio Escipión y Cneo Cornelio Escipión, luchando contra la gente del hermano de Aníbal que fue reforzado por Asdrúbal en Hispania. Los iberos, al momento de la batalla, huyeron y no lucharon por Cneo, entonces las fuerzas de Cneo eran menores a los cartaginenses y perdieron. Huyeron Marcio con cincuenta hombres a un bosque. Luego se reunieron en la fortaleza de Hispania y lo enviaron a él como mensajero. Publio dice organizarán el luto. De pronto se escuchan ruidos en la calle, gritos de centenares de personas. Mandan un esclavo a averiguar. Regresa y dice: “!Aníbal está a las puertas de Roma!”.

En Roma, en el invierno del 211 A.C., Aníbal acampa cerca de Roma. Los senadores están asustados. Fabio Máximo les dice que Aníbal no atacará Roma. Está esperando que Roma traiga de vuelta sus dos legiones que asedian Capua. Fabio aconseja traigan solo una legión. La otra que siga asediando Capua. Le hacen caso. Regresa una legión romana de Capua a Roma. El día que van a pelear se desata una tormenta y llueve un montón. No pueden pelear por el barrro. El día siguiente igual. Aníbal y sus hombres se van. Y Capua cayó bajo los romanos.

En Roma, en 211 A.C., Nerón es declarado procónsul de Hispania y va con su ejército. Logró acorralar a Asdrúbal en un desfiladero. Pero este le pidió una noche para orar. En la noche se fugó por angostos pasos, conocían la zona. Cuando fue de día y Nerón quiso atacar, ya no estaba el ejército cartaginés. Nerón regresó a Roma.

En el Campo de Marte, están los senadores de reunidos. Quieren proponer un nuevo procónsul como general para Hispania. Publio se propone a sí mismo y lo aceptan. Luego, Fabio Máximo quiere rebatir la orden, pero Publio pide le dejen ir como general, no lo nombren procónsul. Y Fabio acepta.

Tito Macio Plauto es llamado a casa de Publio. Este lo lleva a su biblioteca y le pide lea las obras que su padre coleccionó por años. Quiere que la biblioteca de su padre sea útil. Puede leer los papiros pero no se lleve nada. Tito acepta.

En 210 A.C., del Puerto de Ostia, parte Publio con sus hombres, dos legiones, y con su mujer e hija. Ella solo le acompañarán hasta Tarraco, donde hay una fortaleza romana.

Publio llega a Hispania donde es recibido por Lucio Marcio Septimio.

En Roma, Plauto le dice a Casca su nueva obra será tragicomedia y se llamará Amphitruo.

En Tarraco, Hispania, en 209 A.C., Lelio llama a un pescador comerciante para hablar a solas. Le ofrece le pagarán diez talentos de oro y mucha sal para sus pescados. Se van a conversar a otro lugar.

La noche siguiente, Lelio va donde Publio y éste le explica, que Lelio tiene que ir por el mar, en barcos y llevarles provisiones y maderas. El ejército atacará Cartago Nova (Qart Hadasht) en seis días y caerá. Si no cae, huirán en los barcos de Lelio. Pero lucharán por hacerla caer, antes que le lleguen refuerzos.

En Tarento, Fabio Máximo habla con Catón, y le presenta a Régulo, un brucio, que dice su hermana estaba de paso por Tarento y fue tomada por Aníbal la ciudad. Les dice hay un prefecto de los brucios enamorado de su hermana, ella lo tiene dominado. Puede ayudarles a abrir una puerta de Tarento. En la noche, abren la puerta y entran los romanos y toman la ciudad. Fabio Máximo ordena matar a todos los de la ciudad.

En Hispania, Publico recibe maderas cortadas de sus barcos y construyen una empalizada. Salen 2000 soldados cartaginenses y avanzan. Las tropas de Escipión retroceden paso a paso, hasta que están lejos de la ciudad. Ya no pueden arrojarles jabalinas ni ayudarles desde la ciudad. Entonces los romanos atacan. Los cartaginenses huyen regresando a la ciudad.

En la noche del quinto día, Escipión ordenó al centurión Quinto Terebelio que le acompañara con sus hombres. Iban a cruzar una laguna no tan profunda. Los guía el pescador que conocía la zona, el que contrató Lelio. Al llegar junto al muro lanzan las escalas y empiezan a subir. Esa zona no había muchos guardias porque todos creían la laguna era profunda y nadie atacaría por allí. Suben y matan a los guardias con facilidad. Entran a la ciudad. Disparan flechas a los que estaban cuidando la ciudad en lo alto. Luego abren una puerta. La gente de Escipión vence y éste pide respetar la vida de los habitantes. Al general cartaginés, Magón, le da una hora para que se rinda sino le atacará y lo matará. Magón se rinde y le ponen cadenas. Lelio es herido en el hombro, y le roza una flecha el cuello, cae al mar. Cayó sobre un madero, y sus hombres lo encuentran. El médico le cose la herida del brazo y le cura la herida del cuello.

Pasan unos días y Lelio visita el palacio donde está Escipión. Este, estudia los planos y mapas cartaginenses. Le avisa a Lelio que lo enviará a Roma para que hable con el Senado y pida dos legiones más. Necesitarás más hombres para luchar contra Asdrúbal.

Compren la novela y léanla. Les gustará.

 


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